Albóndigas en salsa de tomate – Un clásico del horno delicioso para toda la familia
Corajoso, afrutado e increíblemente fácil: Gratinado deluxe de albóndigas
Hay platos que siempre funcionan bien, especialmente cuando necesitas algo rápido, sencillo y realmente rico. Mi receta de albóndigas en salsa de tomate es una de ellas. Un verdadero clásico del horno, que con su salsa afrutada y especiada, la carne tierna y la corteza dorada y crujiente de queso hace felices a todos los comensales, desde el bebé hasta la abuela.
Con pocos ingredientes, fáciles de combinar, y una preparación sencilla, incluso los principiantes en la cocina pueden lograr este plato. Además, es tan aromático que también es perfecto para recibir invitados. Un toque especial: un chorrito de zumo de manzana en la salsa le da una nota frutal fina que hace que el conjunto tenga un sabor especialmente redondo.
Índice
¿Qué hace tan especial esta receta?
AdvertisingIngredientes a primera vista
Instrucciones paso a paso
Consejos para albóndigas perfectas
Recomendaciones de acompañamiento
Preparación anticipada y almacenamiento
¿Qué hace tan especial esta receta?
Este plato es más que solo "albóndigas con salsa de tomate". Es una verdadera comida reconfortante. La combinación de carne picada tierna, una salsa de tomate cremosa con un toque afrutado, hierbas aromáticas y mozzarella que se derrite suavemente garantiza platos vacíos y caras felices.
Además, es muy práctico: El gratinado se cocina en el horno, lo que ahorra tiempo y fregados. Mientras tanto, puedes preparar los acompañamientos o simplemente relajarte un poco.
Ingredientes para albóndigas en salsa de tomate
Para las albóndigas:
500 g de carne picada mixta (vacuno y cerdo)
2 cucharadas de queso crema (por ejemplo, natural o con hierbas)
Sal y pimienta al gusto
Para la salsa de tomate:
1 cebolla
2 dientes de ajo
2 cucharadas de concentrado de tomate
400 ml de tomate triturado
100 ml de zumo de manzana (turbio natural o claro)
100 ml de nata
1 cucharadita de hierbas italianas (deshidratadas o congeladas)
1 cucharada de aceite de oliva para sofreír
Sal y pimienta al gusto
Además:
200 g de mozzarella (rallada o en rodajas)
Aceite para la fuente de horno
Cómo hacer albóndigas caseras – Paso a paso
Paso 1: Preparar las albóndigas
Precalentar el horno a 180 °C (350 °F) con calor superior e inferior (160 °C con aire caliente).
Mezclar la carne picada con queso crema, sal y pimienta en un bol grande.
Formar aproximadamente 25 albóndigas pequeñas de la masa y colocarlas una al lado de otra en una fuente para horno engrasada.
Paso 2: Cocinar la salsa de tomate
Pelar y picar finamente la cebolla y el ajo.
Calentar aceite de oliva en una sartén y sofreír ambos ingredientes hasta que estén translúcidos.
Añadir el concentrado de tomate y dorar ligeramente durante 1-2 minutos.
Desglasar con zumo de manzana, añadir tomate triturado y nata.
Añadir hierbas, sal y pimienta y dejar que la salsa hierva a fuego lento durante 5-10 minutos.
Paso 3: Terminar el gratinado y hornear
Verter uniformemente la salsa de tomate sobre las albóndigas en la fuente.
Espolvorear con mozzarella.
Colocar la fuente en el horno en la rejilla central y hornear durante unos 30 minutos, hasta que las albóndigas estén cocidas y el queso esté dorado.
5 Consejos para albóndigas perfectas al horno
Queso crema como ingrediente secreto: Hace que las albóndigas sean especialmente jugosas y les da una cremosidad suave.
No hacerlas demasiado grandes: Las albóndigas pequeñas se cocinan más rápido y de manera uniforme.
No omitir el zumo de manzana: Le da a la salsa una frescura maravillosa; alternativamente, también puedes usar un vino blanco ligero o caldo con unas gotas de jugo de limón.
Varía el queso para gratinar: Si te gusta más especiado, puedes usar una mezcla de mozzarella y parmesano, por ejemplo.
Precocinar la salsa vale la pena: Esto permite que los aromas se desarrollen mejor y tienes el control de la consistencia.
Ideas para acompañar las albóndigas en salsa de tomate
Pasta (espagueti, penne, tagliatelle)
Arroz (especialmente delicioso: arroz con mantequilla o mezcla de arroz salvaje)
Puré de patatas (cremoso con nuez moscada)
Ciabatta o baguette (para mojar en la salsa)
Ensalada (por ejemplo, una ensalada de rúcula y tomate con aderezo balsámico)
Preparación anticipada y almacenamiento
Preparar: Puedes preparar las albóndigas y la salsa con antelación y guardarlas en el refrigerador.
Congelar: El gratinado terminado o incluso solo la salsa se pueden congelar sin problemas. Simplemente descongela antes de servir y calienta en el horno o en una sartén.
Reutilizar las sobras: Las sobras son perfectas para combinar con wraps, sándwiches o pasta fresca.
Conclusión: El clásico del horno para todos los días
Ya sea entre semana o como una comida dominical acogedora, las albóndigas en salsa de tomate son un verdadero comodín. Fáciles de preparar, sabrosas y populares entre todas las edades. La preparación sencilla en el horno hace que este plato sea especialmente práctico, mientras que la salsa afrutada y el queso derretido crean momentos de puro bienestar.
¡Pruébalo y a tu familia le encantará!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Porciones: 4
Calorías por porción: aprox. 620 kcal
Macronutrientes: 18 g de carbohidratos / 38 g de proteínas / 42 g de grasa
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